Jorge Balmaceda Bucci, El canchero
07/02/10, 15:37
Che, me parece que ya va siendo hora de que se haga justicia con los auténticos hinchas. Hasta hace poco pensaba que el Real Murcia tenía una gran afición, pero los hechos han provocado que me retracte. Me he dado cuenta de que la verdadera hinchada del Real Murcia es pequeña, pero está compuesta por 'grandes' fieles. Tener un abono en tu poder -bajo mi punto de vista, claro está- no te llena el corazón con la pasión grana. Simplemente te da derecho a sentarte en tu localidad para ver el partido. Y voy más allá: ni siquiera tengo claro que dé derecho a insultar o a enfadarte cuando a los muchachos les sale un mal partido. Porque a mí me gustaría saber cuántos de estos son los que se plantan al camarero y le dicen que no van a pagar lo consumido porque no estuvo a la altura de su paladar.
Además, el verdadero hincha se gradúa como tal después de llorar por su equipo de felicidad o tristeza. Y dudo que sean muchos los abonados que hayan utilizado el pañuelo para tal contingencia. El aficionado de ley es aquel al que la primera caña tras una derrota de su equipo le sabe a azúcar porque no hay peor amargura que ver tu ilusión hecha añicos por una caída de los tuyos.
El cariño, el sentimiento y la pasión del 'auténtico' no pueden pasar desapercibidos para los que mandan en el Murcia. Sé que algunas atenciones tienen para con ellos, pero me parece que se quedan cortos. No estaría mal que los aficionados que no han faltado nunca a Nueva Condomina -los que se pasan las lluvias, las malas rachas y el resto de excusas de los 'no auténticos' por donde vos ya sabés- se merecen un premio mayor. Y ni te cuento los que desparraman su afecto pimentonero siguiendo al Real Murcia por la geografía nacional. Ésos se merecen carnets gratis al menos por un lustro. Todos sabemos que las arcas granas están flaquitas, pero tampoco son muchos los merecedores de tal reconocimiento.