Yayo Delgado, Como una sola alma
03/05/11, 11:14
"Salir al campo sabiendo que ellos, quienes estaban aquí antes, y quienes estarán después, estarán contigo, pase lo que pase, es lo más bonito del fútbol". Palabra de futbolista. La hinchada es el equipo. El que siente ese amor indestructible por su escudo, es el mayor tesoro de un club de fútbol. Cuando Dani Aquino marcó su golazo al Caravaca y se abrazó con los incondicionales granas mostró al fútbol una unión que ha sido una de las claves del campeón. El Real Murcia hace tiempo que volvió a un lugar en el fútbol que no siempre existe, un lugar en el que crecen los grandes equipos, donde la fuerza de un sentimiento juega en cada partido. Hemos hecho lo más importante, cumplir con las expectativas, algo que en fútbol es lo más complicado, fuera de muy pocos elegidos del estrellato mediático y futbolístico, lo que aún lo hace más difícil.
El primer artículo de la temporada se titulaba Volvemos. Era un volver escondido. Un regreso a Segunda B disfrazado de renacimiento, que se ha ido fraguando en cada partido. El Real Murcia empezó a reconstruirse al poco de morir en Montilivi. El descenso fue el final de una larga época, y el Sí se puede un cántico para la eternidad. Así es este deporte, siempre existe la posibilidad de devolver la ilusión a los que creen. También a los que no creen. Porque todos los murcianistas somos y seremos parte de esto. El equipo de Iñaki Alonso ha cerrado el primer círculo que debía, con sobresaliente. Cumplir cuando te exigen la nota máxima desde el principio, y aún así, tener a un paso lo que sería un fracaso para quienes ven en el fútbol matemática asimétrica, es lo que engrandece este deporte.
No caerá este equipo en salirse del camino que viene construyendo. Confiamos en ellos. Sabemos que queda lo más complicado, en 180 minutos que serán más largos que toda la temporada, donde sólo hay que hacer exactamente lo mismo que se ha hecho hasta ahora… como si fuera poco. El Real Murcia tendrá que ser el Real Murcia que ha sido, y eso no va a ser fácil, como no lo ha sido en cada partido ganado, perdido, empatado... Como una bocanada de confianza, el primer puesto ha unido, aún más, a un Real Murcia con ilusión renovada, una ilusión que los que visten nuestro escudo deben saber que esta vez es diferente, una ilusión que también es confianza. Donde juegue el Real Murcia estará el murcianismo, apoyando sin medida, y cuando nuestro sueño se aleje, más alentará ese murcianismo que ha crecido en cada partido. Nadie lo dude.
El objetivo sigue siendo el ascenso, y para tener más oportunidades hemos ganado el campeonato. El fútbol nos debe demasiado, pero sigue siendo fútbol, bien lo sabemos. Toca mantener la tensión, seguir mejorando, llegar al máximo. No somos quien da miedo, somos quien sale cada partido al máximo, sin importar quién esté delante. Ahora, ya no hay favoritos. No los hay en 180 minutos. Hay que ser mejores, por serlo. Oscar, Dani, Góngora, Rubén, Chando, Ander, Torito, Aguilera, El Maguito Cañadas, Isaac, Miguelito, Mario, Kike, Alberto el grande, Gotor, Carles, Luciano, Richi alé, Abraham, Cámara, Pedrito maravilla, Molino 10, Iván el jefe Amaya, Urzaiz… Iñaki… Lleváis nuestro corazón debajo del escudo. Demostremos que somos imparables. Vale.