Jorge Balmaceda Bucci, El canchero
28/06/11, 20:03
Y se fue. El Club Atlético River Plate, después de tres calamitosas campañas, manchó su respetada historia con su primer descenso a la segunda división argentina, Nacional B. Los jugadores de J. J. López no estuvieron a la altura de las circunstancias en el decisivo partido contra el 'Pirata' cordobés, pero mucho menos acertada fue la gestión de los directivos del club de Núñez en los últimos tiempos. Los gallinas -¿alguien vio alguna de estas aves llorar de bronca?... yo sí. Jugarán el próximo ejercicio en una liga menor, comparándola con los trofeos que cobijan sus deterioradas vitrinas, residencia de lujo para las arañas desde unos años a esta parte.
Boca Juniors, el auténtico GRANDE del fútbol albiceleste, se queda sin clásico. Una pena, tendremos que volver a disputar seis puntos que antes de empezar cada torneo ya teníamos en el bolsillo. Ahora River jugará el 'derbi' contra el modesto (hoy agrandado) Boca Unidos de Corrientes. Y también tendrá que visitar a Sportivo Desamparados de San Juan, un histórico club que vuelve al fútbol profesional.
Entre tantos 'ckickirillantos' y violentos tarados, lamentablemente una especie en expansión en el fútbol y la sociedad argentina, puede extraerse una lectura positiva, y no lo digo por la felicidad de la familia xeneixe. Y tal lectura es romper, aunque sea un poco, con la viciada leyenda urbana que asegura que ni los 'millonarios' ni los 'bosteros' colgarían nunca sus 'trapos' en las canchas del fútbol de ascenso. El desastre riverplatense, repartido entre escritorios y terrenos de juegos, tuvo el final deportivamente más merecido.
Vaya a saber uno cómo continuará la película. Esperemos que sea dentro del paisaje de la cordura y la legalidad. Ah, por cierto, la hinchada de 'Boquita' ha sumado una nueva canción a su repertorio. Un tema de Los Piojos que se llama "Desde lejos no se (B) ve".