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Ciclismo para todos
Antonio J. Salmerón, Meta volante
23/07/11, 19:15
Ayer fue uno de esos días en que propios y extraños se dieron cita frente al televisor para asistir a un espectáculo sobre ruedas que prometía ser grandioso. El gran atractivo fue ver en acción a Alberto Contador. Después del desfallecimiento de en la recta final de ascensión a la cima del Galibier, la expectación en torno a cómo pudiera reaccionar Alberto Contador y sus rivales invitaban poderosamente a presenciar una etapa de ciclismo de gran altura. Hay quienes relacionan el mes de julio con las siestas en el sillón, frente al ventilador y algo de refrigerio para ver el Tour de France. Esa costumbre española, que sacrifica algo tan arraigado a nuestra cultura como es la siesta, la instauró definitivamente Miguel Induráin y sus cinco Tour de France triunfales. Fue, precisamente, Bjarne Riis, el ahora director deportivo de Alberto Contador y gerente del Saxo Bank quien interrumpio aquella fiebre por el ciclismo de la era gloriosa del gigantón de Villaba.
España es un país cuyas gentes solo responden a la llamada de ídolos e hitos deportivos. Mal que no guste esta realidad, es así. Si ahora nos entusiasma el tenis es porque Nadal se bate sobre la pista con lo más granado del circuito ATP y porque está capacitado para ser el número uno. Nadal vence y convence. Cierto es que nuestra atención sobre el tenis viene de lejos, de la época de Manolo Santana, o, incluso, desde antes, pero la pasión de ahora, el hecho de que Teledeporte, el canal temático de deportes de RTVE, esté practicamente monopolizado por la retransmisión de partidos de tenis es debido a que existe una pasión por este deporte que refrendan las audiencias. También es cierto que, al margen de Nadal, existe otro ramillete de jóvenes y consagrados valores españoles que incitan al público en general, de todas las edades y condición, a ver , partidos de tenis, o incluso, a asistir in situ a los mismos.
Lo mismo sucede con otros deportes, como el baloncesto, que causa furor desde que Pau Gasol fuera llamado a entrar en la NBA, reservada casi en exclusividad para las grandes estrellas americanas, y en la que solo unos elegidos europeos tienen cabida. fue entonces cuando, al margen del glamour de la ACB española con los duelos entre el Real Madrid y el Barca, que el baloncesto gana en seguidores más allá de los adeptos y seguidores habituales. Es también un punto importante de inflexión en su línea de crecimiento cuando se apuesta en firme por retransmitir la NBA por Canal Plus, dándole una atractiva dimensión al modelo visual de emisión y acompañándola con voces muy curtidas en la materia. La posterior incorporación a la NBA de otros jovenes y maduros valores españoles, al margen de la consecucción del éxitos de la Selección española de la 'Eñe', supone un revulsivo definitivo para el seguimiento mediático de este deporte en nuestro país.
Ayer fueron muchos quienes se sumeron a los incondicionales que habituamos a seguir el transcurrir de la temporada ciclística internacional. Había incluso quien me decía que hoy fue capaz de estar frente al televisor para seguir en directo una jornada alpina del Tour de France que, al margen de la exhibición de Alberto Contador, es y será antológica. Es de esas que cautivan a propios y extraños; un espectáculo para todas las edades. ¡Qué grandioso espectáculo nos han brindado éstos esforzados de la ruta! Pero camino de la cima del Galibier, volvimos a ser espectadores de un excepcional documento visual y deportivo. Tengamos muy en cuenta que se trata del espectáculo deportivo anual de mayor calado social internacional a que podemos asistir cada mes de julio. estoy convencido de que las dificultades por las que ha atravesado Alberto Contador han despertado en muchos aficionados ese patriotismo que llevamos dentro y que nos cuesta manifestar abiertamente como no sea en competiciones de gran calado internacional, campeonatos de Europa y Mundial. Y, aunque sea por eso, me alegra muchísimo que les guste, que entiendan mi desbordada pasión por este legendario deporte del pedal.
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