Yayo Delgado, Como una sola alma
19/10/11, 13:34
Esta temporada nos ha salido de fútbol a borbotones. Cosa de las lesiones, y de tener una buena plantilla. Lo malo es que cuando estás haciendo las cosas bien, que no tiene por qué ser suficiente, ya sabemos que esto es fútbol, si encima te toca un equipo que está obligado a jugar con lo que tenga cada dos partidos, te falta ese plus que dan los minutos y un equipo completo. En Huesca lo vimos claro. Un jugador que sale de lesión, que empieza a tener regularidad, de repente, muestra su nivel, marcando las diferencias. Arriba, Chando recién llegado, tiene dos y no las mete. Es seguro que con Chando bien carburado desde principio de temporada el partido de Huesca hubiera sido otro, o es lícito pensarlo. Este Murcia tiene muchas opciones, pero aún seguimos a tirones de forma de nuestros jugadores principales. Sutil tuvo sus momentos, y ahora tiene que volver dos pasitos atrás. Lo mismo pasa con Kike, pasó con Chando, Emilio Sánchez… y en la defensa, aunque hemos tenido más continuidad, todavía falta dar con la combinación perfecta, aunque vamos armando el bloque que buscamos.
Con todo esto, apenas hemos dado malas sensaciones, a excepción del partido con el Almería, el mejor equipo de la categoría, que vino a Nueva Condomina cuando el equipo empezaba su racha de circunstancias. Este inicio en el que hemos tenido entre 15 y 16 jugadores titulares, debe tener una lectura positiva para la mitad del campeonato, uno de los momentos clave de la temporada, cuando el equipo cuente con dos titulares por puesto, en las mejores condiciones posibles, con tiempo para que el Ruso gane tono, y siempre que las lesiones respeten el porcentaje lógico. Mientras, si las distancias no son demasiado grandes, como hasta ahora, nuestras opciones de mirar arriba en vez de abajo pueden ser buenas. Luchar por el play off no significa otra cosa que cumplir con el objetivo en la temporada del regreso, esto es, mantenernos con solvencia para el año que viene preparar una nueva ofensiva con la base necesaria.
Las estadísticas, los malos rollos, las luchas internas, los problemas de siempre, la desconfianza o la exigencia desmedida seguirán por ahí, picoteando. Todo eso es murcianismo, y es el círculo de este Real Murcia nuestro, con el que hemos aprendido a mantenernos incondicionales, así que no deben ser problemas, siempre oportunidades de mejora. Así, estoy seguro, lo verá Iñaki Alonso. Una cosa está clara, la voz de la grada, la que más se escucha, será una voz de fe y confianza en los jugadores, en cada partido, y eso vale lo suficiente para seguir soñando.
El sábado, equipazo. Esa lacra de clubs sin presión que adulteran la competición, los filiales, siempre son partidos raros. Que no caigamos en el error de sumar tres puntos antes de jugar, que estos ya nos la han hecho antes. El Villa B es un equipazo, y habrá que morder como acostumbrábamos en cualquier campo el año pasado, sin importarnos quién esté delante, para lo bueno o lo malo, más que quién somos nosotros. Este Real Murcia de empujones y rachas de jugadores seguirá cogiendo su forma, y eso es lo más importante, a ver si es con tres puntos más. Vale.
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