Quini García, La voz de la experiencia
21/11/11, 13:20
La temporada es larga y aún pueden pasar muchas cosas, pero después de ver el partido de ayer en el Palacio de los Deportes, creo que el equipo ha dado un paso importante y un grado mayor de madurez. El equipo salió más unido y consolidado de cara a próximos partidos.
Tras el tropiezo de Zaragoza, el partido contra el Valencia Basket no venía en el mejor momento, más aun con las bajas de Rivero Y Kurz, pero el equipo salió muy enchufado, jugando un baloncesto alegre y dinámico. Defendiendo agresivo y saliendo en contraataque y rápidas transiciones. Corríjanme su me equivoco si no ha sido el mejor cuarto en lo que llevamos de temporada.
El Ucam Murcia aguantó las envestidas del Valencia Basket y no perdió la cara al partido en ningún momento. Pese a que sus dos pívots más determinantes Augustine y Sekulic entraban en faltas demasiado pronto y Luis Guil tenía que echar mano de Rejón y Barlow como falso pívot.
Aun así se mantuvo el nivel gracias a una muy buena dirección de Josep Franch y al gran partido del MVP Jordi Grimau. Que gran trabajo sobre Rafa Martínez y que acierto en el tiro. Miso jugó con la serenidad que le caracteriza, cuantas cosas genera cuando tiene el balón, anota, asiste, provoca faltas…
Barlow se llevó un tremendo golpe con Markovic que le dejó grogui, por lo que pudimos saber, veía borroso con el ojo derecho y dolor cervical. Ya no pudo ayudar a sus compañeros.
Otra vez una gran defensa dejando al rival en 71 puntos. Este equipo sí que tiene tiradores, lo que tienen que hacer es mirar el aro y tener la confianza para tirar. Si anotas, sigue tirando, si fallas dos seguida, puedes pasar, penetrar… Cinco jugadores anotaron 10 o más puntos. Ese es el camino, no depender de uno o dos jugadores te hace más peligroso y menos predecible.
Del arbitraje creo que se debe hablar. Los árbitros forman parte del juego y también se equivocan, como nos equivocamos los entrenadores y se equivocan los jugadores. Ninguno actúa a mala fe. Así pienso yo.
Creo que la afición salió del Palacio orgullosa del trabajo realizado por su equipo. Cuando lo das todo y pierdes nadie puede decir nada. Simplemente aplaudir y animar porque ese es el camino.