Quini García, La voz de la experiencia
05/12/11, 12:52
El partido del pasado domingo contra el Obradoiro se presentaba con demasiadas dudas. A las bajas ya conocidas de Rivero y Kurz, se sumó la de Miso. El inicio del primer cuarto fue bueno, claridad de ideas, buena selección de tiro y buen trabajo en defensa. En el segundo cuarto bajó la anotación pero se mantuvo el nivel defensivo. Hubo un momento que coincidieron en pista Grimau, Jasen, Pérez, Barlow y Rejón. 4 aleros y 1 pívot, esto descolocó un poco a los gallegos que no supieron como atacar la zona 3-2 ordenada por Luis Guil. Se acabó el 2º cuarto con una canasta de Jasen en el poste bajo en el último segundo.
Durante la primera parte se jugó al ritmo que imponía UCAM Murcia, cosa que cambiaría en la 2ª parte y sería una de las claves de la derrota. A todo esto durante el transcurso de la primera parte Augustine cometió dos faltas y condicionó todo lo demás. Sin una referencia interior, ya que Sekulic no tuvo su día 1/8 en tiros de campo. Todo el ataque se basaba en tiro exterior.
Otras de las claves de la derrota fue la poca aportación de Franch, tanto en ataque como en defensa. Quizá le pudo la responsabilidad de saber que no jugaban Rivero y Miso. En defensa era un coladero ya que Rodríguez y Palacio jugaban 1x1 cada vez que podían sabiendo que era el único basey cargarlo de faltas. Y en ataque solo tiraba, cuando una de sus cualidades es su capacidad de jugar 1x1 y rebasar a su defensor.
El parcial del tercer cuarto fue demoledor 11/25. Lo malo del tercer cuarto fue la no concentracíon, la no intensidad, acabar el cuarto con 1 falta y que fue la técnica que le pitaron a Grimau. Lo que no había ocurrido nunca en el palacio pasó ayer. Solo había que ver las caras de los jugadores. Caras de preocupación y frustración. Este equipo se caracteriza por su defensa e intensidad. Si no tienes el día en ataque has de morder en defensa.
De ahí al final del partido fue un querer y no poder. Los jugadores de Obradoiro jugando con la tranquilidad de ir ganando de 20 y los del Ucam Murcia deseando que acabara el partido. La semana pasada dije que después de ganar en Valladolid había que ganar en casa a Obradoiro. Esta derrota puede ser peligrosa si no se recupera pronto y el próximo rival en el palacio es Caja Laboral.
Toca apretar los dientes y trabajar duro. Queda mucha liga por delante y un dia malo no ha de ensombrecer el buen trabajo que está realizando el equipo. Toca luchar.