Yayo Delgado, Como una sola alma
10/02/12, 12:39
El momento es ahora. El Real Murcia está en una situación perfecta para, por fin, y de una vez por todas, dar el paso que nos lleve a ser un equipo de Primera División. Ojalá no desperdiciemos la mano que tenemos para ganar la partida dejándonos llevar. Otras veces hemos tenido buenas manos y las hemos desaprovechado. Los momentos en fútbol no siempre son instantes, jornadas o incluso una sola temporada. El momento de este Real Murcia empezó en Montilivi, y ahora sólo estamos en la rampa de lanzamiento, haciendo acopio de fuerzas para el despegue. Sí, puede que prendamos la mecha, como hemos hecho en algunas jornadas este año, adelantando la ilusión de vernos luchando por ascender, no se puede descartar, ya que el trabajo bien hecho suele tener sus recompensas, hasta en fútbol.
Es evidente que no podemos renunciar a nada, pero tampoco podemos dinamitar el momento que estamos masticando. Tenemos un proyecto. Un entrenador que crece con este equipo, con cabeza y saber estar, con capacidad para llevar un grupo de deportistas, con un grupo bueno, majo, que está implicado con el club y la ciudad, y de momento, no tenemos problemas de otra índole, al menos no del calibre de quienes están pagando contratos imposibles. Este momento puede viciarse en cualquier momento, desvelar nuestra jugada antes de tiempo sería nefasto. Humildad, trabajo, confianza… largo plazo. Largo que no será tanto. Más largos fueron los diez años dando tumbos por las catacumbas del fútbol español, y aquí estamos. Para aprovechar no podemos descuidar la defensa.
Pensando en el corto y el largo plazo nos llegan dos partidos importantísimos. Elche y Valladolid saben perfectamente dónde están, y eso es una ventaja para ellos. Aquí andamos discutiendo si era este año el adecuado… El Real Murcia no renuncia a nada, pero es evidente que no está en la situación de Elche o Valladolid. Sin presión es como hicimos 33 puntos en la primera vuelta. Si perdemos los dos partidos aún tendremos opciones de play off, y si los ganamos, igual. Lo único que debe importarnos es seguir jugando cada partido para ganar y mejorar, hasta pasar los 52 puntos. Nada nuevo. Las temporadas se miran desde arriba, pero se juegan partido a partido. Hacerlo al revés suele costar un revolcón.
El momento es ahora, pero lleva siendo ahora desde que bajamos en Montilivi, y lo seguirá siendo dos o tres temporadas más, porque el cambio que necesitamos no lo vamos a ver hecho hasta que no estemos en Primera sin bajar. Esa es nuestra meta, ahí está el Real Murcia grande, y no en subir fugazmente, como ya hemos hecho dos veces en la última década, sin que sirva para nada. Proyecto. Humildad. Pies en la tierra. Sueños intocables. Vale.
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