Pedro Contreras, All In
16/02/12, 13:25
Lucas Alcaraz versus Iñaki Alonso. Frente a frente los dos últimos entrenadores que lograron un ascenso con el Real Murcia. El granadino a Primera División el vasco del infierno a Segunda. ¿Son casos parecidos? No, en absoluto. Lucas tuvo la opción de tirar de los euros que aún fluían de casa Samper para hacer y deshacer a su antojo. Fichó mucho y bien, y el objetivo del ascenso se logró antes de tiempo y con una solvencia solo empañada por el discurso de aquellos que querían que además de ganar el equipo jugara bien. En Primera el asunto fue otro. Se fichó mucho, caro y no tan bien. Pero aún así el equipo dio la cara en la primera vuelta y se mantuvo en puestos no conocidos por estos lares hasta cruzar el calendario a su segunda vuelta. Ahí fue cuando Lucas dejó de ser él, escuchó más de lo debido a quienes pensaban que no valía con ser noveno sino que además el Murcia tenía que jugar a otra cosa y el equipo acabó pagando el cambio de timón del capitán del barco con un descenso a manos del ínclito Clemente.
Aquí es donde encuentro paralelismo con Iñaki Alonso. El de Durango logró sacar al equipo de Segunda B en una temporada que sigo creyendo que no se ha valorado suficientemente todavía. Sin el dinero de otros años ha conformado un equipo que ha logrado 33 puntos para vivir holgadamente en la zona tranquila unas jornadas, pero ahora los resultados y un empeoramiento en el juego hacen saltar las alarmas. Ahora la pregunta que se hacen algunos es ¿a qué juega el Real Murcia? Muy sencillo a lo mismo que jugaba cuando logró 10 partidos seguidos sin perder, la diferencia es que ahora no salen las jugadas de estrategia, la defensa ha dejado de ser lo segura que fue, y en ataque seguimos sin encontrar los goles de aquellos que estaban destinados a hacerlos. Parece poco, pero no lo es.
Preocupa y mucho el mal juego y los resultados del equipo en casa. El propio técnico no le encuentra explicación a lo que está sucediendo pero es cierto que en las últimas jornadas el equipo ha ido a menos, a mucho menos. Tres de los jugadores que deberían tirar del carro, Chando, Pedro y Sutil no están y cuando juegan uno se pregunta por qué juegan, y si no lo hacen otros se preguntan por qué no juegan.
Es lo que tiene esto. Ya saben el dicho de la gatita flora... El hecho es quejarse de algo. Samper pedía el otro día análisis a técnicos y jugadores. Intuyo que él, internamente, ya habrá analizado que en esta plantilla hay jugadores que tienen un nivel más cercano de la Segunda División B -de dónde venimos- que de Segunda División A -que es donde estamos- y que están a años luz del nivel de la Primera División, que es donde muchos casi obligan a estar a este Murcia.
Con todo y con eso la pelota está en el tejado de Iñaki Alonso. Haciendo siempre lo mismo obtendrás siempre los mismos resultados. Si quieres cambiar éstos, te toca cambiar antes algo en ti.
Y con todo y con eso Lucas frente a Iñaki, pasado frente a presente. ¿Y el futuro?