Pedro Contreras, All In
09/09/10, 12:46
Sin mirar a Montilivi para evitar el llanto, echo la mirada atrás a los últimos meses y me doy cuenta de que este Rubicón que están pasando los aficionados del Real Murcia está sirviendo para fomentar un sentimiento murcianista mucho más profundo, si es que esto era posible.
A esto se une también la implicación de Sergio Fernández, que creo que está llegando a sitios donde otros no se habían planteado llegar y el carisma de Iñaki Alonso, que ha enganchado a afición, jugadores e incluso medios de comunicación.
Pero este penar por la Segunda B del primer equipo y la Tercera del filial nos debe servir además para volver a vivir el fútbol de verdad, en el que no hay focos a todas horas. He tenido la oportunidad estas semanas de encontrarme con aficionados que se acercan a El Raal a ver al filial con la misma ilusión que se acercaron hace dos años a ver al Madrid al Bernabéu. Porque al final la pelotita entrará o no, que acabará entrando, pero todo esto se basa en sentimientos y en eso parece no poder ganarnos nadie.
Y un detalle… las cantinas son mejores en Segunda B y Tercera que en el palco Vip del Bernabéu o el Nou Camp. Les garantizo que ni en uno ni en otro estadio de cinco estrellas podrían comerse un bocata de salchichica o longaniza a la plancha, o unos lomos; o tomarse una cerveza con su alcohol y todo; o un ‘gintonico’ fresquico… son pequeñas felicidades que nos deja la ruina de la Segunda B.
A pesar de todo hay que salir de aquí hoy mejor que mañana… pero toca esperar. Disfruten de las cantinas de Segunda B mientras llega el palco Vip del Bernabéu, que llegará.